Tanto si crees que la historia de Caballo de Troya sucedió de verdad, como si crees que es un cuento chino, esta narración es, con total seguridad, de las mejores, por no decir la mejor de todas, que jamás ley.
La exquisitez de su narrativa, la profundidad de sus palabras, la sensación de mensajes subliminares, el Amor con mayúsculas que desprenden sus palabras, si bien, hay descripciones desgarradoras, hacen que el alma, al menos la mía, tiemble ante cimientos que parecían sólidos y resultan ser tan volátiles como esta extraordinaria vida, que pensando en Él, mi Jesús, hace que sea una gran aventura digna de vivir.
Doy gracias a Dios y por tanto a la vida por todos los que participan en esta, todavía inacabada, maravillosa historia.